¿Qué normas debe cumplir un minimalista?

Muy bien, empecemos siendo sinceros. A mi parecer, un minimalista no tiene ninguna norma que cumplir. Y si viniste hasta aquí en la búsqueda de un manual, reglas, o los 10 mandamientos que deben ser cumplidos al pie de la letra, para poder “convertirte en un minimalista”, puedes cerrar esta pestaña de tu navegador y no volver nunca más a este blog.

Pero si te interesa leer sobre los beneficios de este maravilloso estilo de vida, desde el punto de vista un hombre común de 30 años de edad y cómo puedes aplicarlo poco a poco a tu vida, bienvenidx seas.

Hola, mi nombre es Engel Strucco. Lo sé, me han dicho miles de veces, desde el preescolar, que tengo un nombre complicado. Al igual que tú, he escuchado mucho últimamente de la palabra minimalismo.

He investigado sobre su concepto, sus beneficios, los he ido experimentado y he querido encontrar la manera de convertirme en ”el mejor minimalista del mundo”, porque mientras más minimalista sea, más feliz seré.

Eso es lo que generalmente pensamos, mientras mas tenga o más sea de algo, será proporcional a la cantidad de felicidad en nuestras vidas y a la admiración de las demás personas. Porque el tener más (más de lo que sea) , significa que tenemos una vida exitosa y plena.

Nos programaron para siempre querer más

Desde niños es la programación que nos han metido en la cabeza, debes tener más, para ello debes ganar más, y por eso debes trabajar más, estudiar más, esforzarte más.

Cuando ganes más, podrás gastar más y así, otras personas recibirán ese dinero que tú gastes, para que ellos puedan gastar más y tener más objetos y puedan ser más felices. Un círculo sin final.

La buena noticia que nos trae el minimalismo, es que esa programación que nos han instalado a través de nuestra crianza, de la TV, de las revistas, de la escuela, de Internet y de nuestro círculo de amigos, viene con fallas.

Así que no debes preocuparte, no hay nada malo en ti por querer siempre más y nunca conformarte. Es una programación rota, ingresada en tu sistema por aquellos a quienes les conviene que pienses que tu alegría depende de que consumas más, ya que sólo entonces tu vida estará completa.

Hay muchas cosas de las que no necesitas más. Puedes ser completamente feliz con lo que tienes ahora, ya que no depende del que tienes, sino de lo que tú decides ser. Incluso hay algunos objetos, pensamientos y hasta sentimientos, que tal vez podrías necesitar tener menos.

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No necesitas contar cuántos calcetines tienes

Y la buena noticia que yo quiero traerte, a través de este blog, es que no hay normas, no hay reglas, no hay un lineamiento. No existe algo así como niveles de minimalismo, en el que debes medirte con otros, para saber si tú eres más minimalista que aquel, o si tu vecina es una mejor minimalista que tú.

No es necesaria la competencia, puedes descansar un poco. Ya no es obligatorio que sigas corriendo para llegar al destino, puedes relajarte un momento y sólo caminar y disfrutar del paseo.

No hay un número máximo de posesiones con el que debes obsesionarte, no necesitas comenzar a contar cuantos pares de calcetines tienes, ni cuantos utensilios hay en tu cocina, para no pasarte de ese número límite de posesiones, que te separará entre ser y no ser minimalista.

Un millennial minimalista

No soy un gurú, no soy un monje zen, ni un filósofo que lleva décadas en el estudio del minimalismo. Soy una persona común, un millennial amante de la tecnología, de los videojuegos, de la música y las películas.

Una persona que en un tiempo no tan lejano, se dio cuenta que al abrir la caja del nuevo Iphone 11 o de la Xbox One, sentía la felicidad que todos sentimos al tener más cosas, al estrenar objetos, pero que esa felicidad no era duradera.

Luego, venía ese sentimiento de vacío y en muchos casos de preocupación, por no saber si podría seguir ganando lo suficiente para pagar las tarjetas de crédito. O el arrepentimiento por haber comprado algo que, pensándolo mejor, quizás no era tan urgente.

Y después de pasar esa etapa, comenzaba a buscar nuevas ofertas, o los gadgets más nuevos, para averiguar cuál sería ese próximo objeto que de seguro traería más felicidad que el anterior. Y el círculo vuelve a repetirse, una y otra vez.

Una vida más simple

Actualmente sigo disfrutando de adquirir nuevas cosas de vez en cuando, pero ya no con la misma frecuencia y ya no con el propósito de buscar en ellos la felicidad.

He investigado, leído y comenzado a practicar el estilo de vida minimalista y definitivamente puedo decirte que me siento mucho más en paz, mucho más ligero.

Ya no siento que se pasan los días volando, porque ya no voy corriendo en piloto automático. Ahora de verdad disfruto del paseo, disfruto observar lo que hay a mi alrededor, o de una importante conversación sobre ballet, o sobre el último acontecimiento del primer grado, con mi pequeña hija de camino a su escuela.

Ahora que vivo más consciente, disfruto y agradezco de cada caluroso atardecer o de una lluvia refrescante. Me siento afortunado si puedo disfrutar cenando en un restaurante, pero también por un sencillo almuerzo de arroz con una lata de atún. Siento muchas más ganas de ayudar a los demás y de compartir con todos esta manera de vivir, de ser feliz realmente.

Porque a diferencia de lo que tú pensabas y a diferencia de mi nombre, la vida no tiene porqué ser complicada. Puede ser mucho más simple, más ligera y más bonita, te lo prometo.

2 pensamientos sobre “¿Qué normas debe cumplir un minimalista?”

  1. Hola. Muy entretenido tu post. Espero sigas manteniendo la constancia en las publicaciones, ya que el minimalismo es un tema que me llama mucho la atención y que quiero poner en práctica en mi vida. Saludos.

    1. Hola Jessica. Muchas gracias por visitar mi blog. Aún sigo trabajando en él y no he comenzado a darle movimiento o publicidad. Así que me sorprende y estoy muy agradecido que hayas dedicado tu tiempo en leerlo. Un abrazo.

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