¿Qué es el minimalismo?

O que es el minimalismo, desde mi punto de vista. Ya que sólo intentaré guiarte, jamás imponerte mi manera de pensar.

Como te mencioné anteriormente, no soy un monje zen que lleva años en esto, pero lo que hasta ahora he aprendido, me ha hecho sentir maravillosamente bien. Sólo por esta razón quiero tratar de hacer llegar este conocimiento a muchas más personas.

Si llegaste hasta aquí en busca de este mensaje, es porque sientes que tu carga está un poco más pesada de lo que debería y quieres aligerarla.

El minimalismo es un estilo de vida. No hay manuales, no hay reglas y no es una especie de religión en la que debes cumplir normas, o sino sufrirás un castigo y dejarás de ser llamado minimalista.

No hay un “debes hacer esto” o un “no debes hacer aquello”. De hecho, creo que esta última frase puede ser aplicada en muchos aspectos de la vida.

No estás en la obligación de hacer nada, ni siquiera de leerme o seguir los consejos que escribiré en este blog. Sólo trataré de guiarte poco a poco en el proceso que a mi personalmente me ha funcionado y si ves que no es lo tuyo, eres libre de no hacerme ni pizca de caso. Pero si crees que alguna de mis palabras puede funcionar para mejorar alguno, o varios aspectos de tu vida, estaré muy feliz de poder ayudarte.

La belleza de lo simple

Ser minimalista es apreciar la belleza de lo simple. Es prescindir, o al menos reducir, todas esas cosas que no consideras esenciales, para poder dedicar todo tu tiempo y mente, a lo que sientes que realmente hace feliz a tu alma

Se trata de minimizar y simplificar tu vida, pero no con el objetivo en si de reducir al mínimo tus posesiones, esa no es la meta. La meta es liberar tu mente, para enfocarla en cosas que de verdad sean importantes para ti. Disponer de más tiempo, para dedicarlo en hacer cosas o en estar con personas que de verdad ames. Tener más dinero, para gastarlo en cosas que de verdad sientas que te encantan.

Cuando mi esposa comenzó a notar que estaba leyendo demasiados libros sobre el minimalismo, se río y me dijo: “¿Vas a ser minimalista, pero si ellos no pueden tener mucha ropa ni posesiones? Tú tienes muchas.”

Esa noche me puse a pensar que deben existir en el mundo millones de personas como ella, que piensen que de eso trata el minimalismo. Y por no recibir la información completa, se están perdiendo de algo que quizás podría funcionarles estupendamente en sus vidas.

Como cuando por ejemplo, decides en la heladería no probar nunca un sabor porque a la vista no te atrae y quizás, si le das una oportunidad, se convierta en tu sabor favorito.

Practicar minimalismo, no ermitañismo

Muchas personas creen que ser minimalista significa vestir siempre con la misma ropa y vivir apartado del mundo como un ermitaño. Quizás, para algunas personas, esa sea su manera correcta de vivir en minimalismo. Y si esa persona es feliz así, se siente en paz y no le hace daño a nadie con ello, pues está bien.

Yo no podría sentirme feliz viviendo de esa manera, si ese fuera el concepto único del minimalismo, me estaría mintiendo a mi mismo al decir que me siento más liberado, porque mi mente no dejaría de pensar que la estoy pasando mal. Eso sí que sería un peso inmenso y una horrible forma de vivir

Ciertamente, el minimalismo se trata en parte de reducir tus posesiones, pero no como una obligación, sino como el resultado de sentir por ti mismx que debes desapegarte de algo que ya no cumple su función en ti, que es hacerte feliz.

Ahora la única función que tiene ese algo, es ocupar un lugar innecesario en tu casa, tomar un lugar superfluo en tu mente, consumir un espacio inútil de tu tiempo

Imagen de Tumisu en Pixabay

No debes vestir como Steve Jobs

A medida que te vas adentrando en los conocimientos y hábitos del minimalismo, vas experimentando una sensación de libertad. La libertad que significa el llegar a casa y encontrarla ordenada y limpia. Abrir un cajón y ver tus prendas en un orden que te transmiten paz.

Cuando notas que para ordenar tu espacio, solo necesitas de unos pocos minutos y cuando ves que en tu cuenta bancaria el dinero te alcanza para gastarlo en cosas que de verdad te gustan y apasionan, comienzas a encontrarle todo sentido a la frase de «menos es más».

No es necesario vestir como Steve Jobs, con la misma prenda a diario. Ni refugiarte en una montaña, lejos de la civilización y la tecnología. No debes contar cuántos objetos tienes y desechar por desechar, hasta tener menos de 100 posesiones, porque es lo que te dijeron que debías hacer para poder ser minimalista.

De hecho, no debes hacer nada que a ti no te haga sentir bien y en paz. Jamás en tu vida deberías permitir algo así, por nadie, ni aunque te lo pida la persona que más amas. Ni siquiera debes hacerme caso a mi, cuando te digo que no debes hacer estas cosas. Solo haz un poco de silencio y escucha a la única persona que te hablará con la absoluta verdad: tú mismx.

Photo by Artem Beliaikin from Pexels

No soy un ermitaño de las montañas sin posesiones, soy un millenial que tiene un Iphone 11 y una consola de videojuegos, que realmente disfruto usar. No me preocupa para nada que por eso alguien piense que soy menos minimalista. Intenta tú hacer lo mismo desde hoy, deja de preocuparte por lo que piensen o no los demás.

Libera un poco tu espacio, tu mente y tu tiempo, para dejar entrar en tu vida aquello que de verdad te llene y haga feliz. El minimalismo te ayudará en esta misión. Y si me permites, a través de este blog, trataré de irte ayudando y guiando poco a poco. Prometo que juntos experimentaremos cambios y la pasaremos realmente bien.

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